domingo, 14 de diciembre de 2025

Mañanas

Le pega un sorbo al café solo torrefacto soluble que se ha preparado para quitarse las legañas. Pone la tele, le da al youtube, y pone cualquier cosa evitando el tema, ya saturado. Le pega otro sorbo. El liquido quema parte de las papilas gustativas y cae rápido por la garganta. Sarna con gusto no pica, piensa.

Mira la tele. Pero le da igual, no puede dejar de pensar en el tema. Entra en instagram, y el primer vídeo es uno hecho con IA del Robe, y se le parte el alma: ya están jodiendo con la puta IA, piensa. Coge un piti de los que tenía en el paquete de la mesa y se lo enciende. El humo invade la habitación. Empieza la caída sin fin por el scroll infinito. Entre tetas operadas y gente recibiendo hostias, Robe por aquí, Robe por allá. Muchos dan un sentido pésame, algunos se suben al carro de la muerte de Robe, pocos venden mierdas y sacan dinero. Entre calada y calada, Andrés va torturándose, va haciendo puenting virtual y sin cuerda, haciéndose daño poquito a poco, en cada publicación. A veces, siente alegría, a veces rabia, a veces tristeza... Por alguien que no conoce, pero que muchas veces estuvo ahí. Y así se queman los minutos, junto a los cigarros.

Una de esas publicaciones para en seco todo esto. Reza que, aunque Robe se haya muerto, y una parte de nosotros haya muerto con el, una parte suya seguirá viva dentro de cada uno que le escuchaba. Y eso le cambia por dentro. Suelta el cigarro ya consumido, y mira el reloj.

- ¡Coño, si ya es casi la hora de irme!

Se prepara para irse al almacén donde mueve cosas de un lado a otro sin sentido, sin propósito, donde tira la vida a la basura por cuatro duros. Antes de salir agarra la tarjeta del mismo trabajo. Hay una foto de él mismo con cara de mezcla de querer caer bien y tener sueños e ilusiones. Arriba pone Andrés Miranda Paja. Abajo un código de barras.

miércoles, 10 de diciembre de 2025

Robe Iniesta Ojea (1962-2025)

Hoy ha muerto uno de los grandes Robe Iniesta, vaya puto día de mierda. El cuerpo me pide hacerle un pequeño homenaje que van a ser estas cuatro líneas improvisadas.

Siempre he soñado con cruzarme a Robe por la calle. Siempre que veo a alguien que es referente para mí, me cuesta hablarle. En este caso le echaría huevos e intentaría hablar sin trabarme. No le pediría foto, ni le diría que es cojonudo. Le daría las gracias por hacerme seguir pa alante sin saber de mi existencia. Le diría que siguiera así. Como me ha dicho mi amigo Maese en una conversación breve pero intensa: "vivió como quiso". Desde lo lejos, sin tener realmente puta idea de como era, creo que son las palabras mas acertadas para describirlo.

No creo en la existencia mas allá de la muerte, pero me gusta pensar que Robe ahora es un pájaro azul que echará a volar sin que nadie le toque los cojones.

jueves, 10 de abril de 2025

martes, 8 de abril de 2025