sábado, 1 de febrero de 2025

Meditaciones #005

La idea de ser se una manera determinada te puede matar en vida.

jueves, 30 de enero de 2025

Meditaciones #004

Cada objeto que tienes se volverá basura. Cuantos menos objetos tengas, menos basura produces.

miércoles, 29 de enero de 2025

martes, 28 de enero de 2025

Meditaciones #002

Aceptar que las cosas son como son, incluso tus emociones, te puede salvar la vida.

lunes, 27 de enero de 2025

Meditaciones #001

No eres responsable de lo que te hace sentir mal.

domingo, 26 de enero de 2025

Lanzar los dados

Hay veces que los miedos no me dejan hacer lo que me gustaría. Por un lado, fracasar constantemente en tareas parecidas me hace pensar que, la siguiente vez que me enfrente algo similar me va a pasar lo mismo. Por otro, al pensar eso, me da una sensación de angustia incluso mayor a la que tengo cuando me pasa, la exagero.

Para que se entienda, cuando la gente compra un boleto de lotería, siempre quiere números que no sean redondos o en los que no se repita la cifra, porque piensan que esa coincidencia no se puede dar, que no se puede repetir un número o salir cierta combinación de números, cuando en realidad, todas las pelotitas del bombo tienen la misma probabilidad de salir.

A mi, que soy más de jugar a juegos de mesa, me vino una reflexión parecida. Pensé en que en verdad lo que he hecho es tirar un dado en esos pequeños retos, y siempre me ha salido un uno. Como siempre me ha salido un uno, pienso que para que voy a tirar el dado si siempre me ha salido un uno, así que no lo tiro, porque ya se que me va a salir el uno. Pero también sé que un dado no guarda memoria, así que lo anterior es absurdo. Tengo que seguir tirando el dado, porque no se que me va a salir hasta que lo tire. Por otro lado, si me sale un uno, tampoco ha sido para tanto solo he cogido el dado y lo he lanzado a ver qué pasaba. Puede que me encuentre con un seis o no, pero ¿y si me encuentro con un tres? Ya no es un uno. Además, ya no estoy pensando en si tengo que lanzar el dado, al menos hasta que tenga que volver a lanzarlo.

lunes, 20 de enero de 2025

Juntar el hambre con las ganas de comer

Por experiencia personal, cuando me he sentido hecho polvo sin motivo alguno realmente fué porque, poco a poco me metí en unas dinámicas en las que estaba haciendo cosas que no tenían sentido. Mi mayor experiencia fué en la universidad, donde estaba estudiando sin ver el final, ya que pensaba que estaba dedicando mi tiempo libre en estudiar, y al finalizar dedicaría mi tiempo libre a trabajar. Anteriormente, en el instituto fuí quitando progresivamente mi tiempo libre para estudiar hasta llegar a un estado en el que, solo tenía que estudiar, no había salida. O eso pensaba hasta que me cansé y decidí salirme del sistema educativo, aunque no de forma definitiva. La solución a ese estado de bajón y desorientación, para mí es hacer cosas que me gustaban. En un principio me daba igual, luego poco a poco las fui disfrutando y al final descubrí que todo el rato que estoy haciendo mis hobbies no estoy dándole vueltas al coco, y además estoy sintiéndome bien. Creo que lo que me pasaba es que tenía depresión, que además arrastré bastantes años, pero no puedo decir que era eso de seguro, porque no soy psicólogo.

Actualmente me encuentro una situación bastante peculiar. Es con una persona que necesita ser el centro de atención para sentirse bien, pero no puede serlo ya que su vida es la de ser una persona tranquila, pero no lo acepta. Como no obtiene esa atención, esta persona decae. Mi conclusión es que no ve salida a su situación, por lo tanto se viene abajo. Ya aprovecho para meter mi cuña anti-redes sociales para decir que habría que tener cuidado con estas, ya que estan generando una necesidad de atención que mas adelante puede provocar estas situaciones. Un saludo y gracias por leerme.

domingo, 29 de diciembre de 2024

¡Jefe, la cuenta!

Aaaah... Aaaaaaahh... ¡Aaaaatchus!
Perdón. Con todo el tiempo que llevaba sin escribir por aqui, se ha llenado todo de mierda. También me tengo que disculpar, precisamente, por tener a mis lectores abandonados, con la "promesa" de volver y de estar escribiendo, y al final, na. Así que por lo menos voy a resumir el año para que se sepa que ha pasado y porque tengo esto como el coño de la Bernarda

Empecé el año muy bien, escribiendo diariamente, hasta que a mi padre le operaron de urgencias para ponerle un marcapasos. El mejoró, yo arrastré el susto hasta junio, cuando tuve los examenes y cateé. Los estudios me mantuvieron los nervios a flor de piel. Cuando terminé de catear, por fin me pude centrar en tranquilizarme y me recuperé. Mientras tanto, estuve intentando estudiar y escribir, sin buen  resultado.

A partir de ahí, ya era verano, y como era verano no se hace nada, incluido lo de escribir, asi que hubo algun intento pero nada. 

Llegó septiembre y volví a hacer el intento. Esta vez iba a ser algo mas literario, por eso lo del cuaderno y la pluma. Ahora mismo tengo dos ideas entre las orejas, pero no termino de sacarlas de forma satisfactoria, y ahí siguen.

Poco después pasó lo de la Dana de Valencia, un hecho trágico en el qie me daban muchas ganas de decir ciertas cosas, pero sin fundamento, sin poder ayudar monetariamente y sin poder ir a echar una mano. Lo unico que puedo decir ahora es que seguramente aún siguen currando para quitar mierda e intentar volver a la normalidad, y practicamente sin ayuda del gobierno. Indignante.

Y actualmente me he dedicado a aprender a pintar miniaturas, y a mentalizarme a ello, lo cual significa que no hago otras cosas. La excusa perfecta.

Sinceramente, aguantar como al principio el blog diario es muy costoso, pero el blog semanal desanima mucho, porque pierdo ritmo. Peeeero, tengo que intentarlo. No prometo nada, pero lo intentaré. 

Bien, dicho esto, he aquí otra cosa que no he conseguido cumplir:
Mi reto de lectura del año. No solo no cumplo ni a libro por mes, sino que hay uno que lo he contado cinco veces, vaya tela.

La idea original era leerme un libro a la semana (sigue soñando chaval... tambien con que alguien te llame chaval, si), pero con los estudios, aunque los suspenda, no hay tiempo. Creo que uno al mes está bien, es un reto asequible, y mas adelante ya veré como lo hago, si aumento o que pasa... Además asi tendré de que hablar sin excusa una vez al mes.

Ahora los analisis:
- Por si las voces vuelven, de Angel Martín, donde nos cuenta como es eso de volverse loco, y que a lo mejor todos estamos un poco locos.
- Autoestima punk, de Victor Amat, psicologo peculiar que desmonta el concepto de autoestima. Este señor siempre es recomendable.
- Pequeño kit de diseño narrativo, de Pepe Pedraz, son unas herramientas para hacer la parte narrativa de un juego de rol. Es parte de una especie de saga de librillos, y me gustó mas la parte de las reglas.
- La sociedad del cansancio, de Byun Chul Han, es un tratado filosofico pequeño en tamaño, pero que analiza que coño pasa en esta sociedad para que todo el mundo esté mal, de manera acertada, y reveladora para mi, ya que en resumen, esta sociedad consiste en personas que se explotan a si mismas.
- El imperio final, de Brandon Sanderson, es un tocho gordo, por eso cuenta como cinco libros, de fantasia, el primero de una saga de sagas, y muy diferente tanto por la forma de narrar como por lo que nos narra, aunque tenga partes que sobran, se podria quitar un tercio de libro y creo que molaría mas, porque lo qie mola es la magia y las peleas...
- La historia de España contada a escépticos, de Juan Eslava Galán, nos resume lo que dice el título, con un tono sarcastico que muestra que al autor se la pela ya todo, y le sienta muy bien.
- Alicia en el pais de las maravillas, de Lewis Carroll, que todavia no he acabado, es un cuento que me queria leer por ver de donde viene tanto ruido. Después de leer un poco, veo que es un cuento hecho con mucha imaginación, que ahora no es gran cosa, pero en su momento tuvo que estar muy bien, escrito por un adulto a tres menores vecinas suyas, lo cual es sospechoso (y aun mas cuando el padre de ellas y el autor se enfadaron y dejaron de hablar), y cuyas metaforas indican el cambio de vida que se tiene de la niñez a la adultez (lo cual sigue siendo sospechoso). Esta curioso.

Y, aparte de mangas, y comics varios que he leido, que aunque tengan dibujitos, leer comics es leer, poco mas puedo decir. Un año poco productivo en este sentido pero mas en otros ámbitos. Un saludo, felices fiestas y toda esa mierda, y espero que nos sigamos leyendo.